ya me tiene harta


A punto de dejarlo del otro lado de la calle,
como si nada, como si fuera su casa, como si estuviera acostumbrada,
regresa pero no trae su cara. Se monta en otra cáscara.
Se junta con la letra más perfecta de una tonada romántica,
de quién la escribió no tiene idea a quién le encajó como botón.

Ya no tiene rostro, nombre, nada.
Pero siempre que quiere vuelve, me toca, me aplasta, me amarga.
Hace lo imposible para sacarme una lágrima mientras veo la ventana.
Juro que no lo estaba pensando, al menos no a él, porque lo están reemplazando.
Pero el necio puede más que un nuevo extraño; no es nada raro.

Y hasta eso: me vuelve irónica, histérica, debilitada.
Mis ojos se alteran y empeoran al ver a una pareja que se aman
Porque me da iras llorar por quien está pensando en quién sabe que pendejada más.
Oi la frase: "si crees que voy a suplicar, prefiero mi amarga soledad".
Y heché mi cabeza hacia atrás.

Ahorita que caminaba, me olvidaba.
No me invadía hasta que algo de fondo sonaba:
"no encuentro salida, no quiero que este juego sea mi vida"
Y me siento extraña, y otra vez algo incómodo invade mi casa.
Pero recuerdo que de él no necesito nada,
escribo y se libera mi alma
Yo puedo permitir que se vaya,
porque ya me tiene harta.

Haz de cuenta


Alguien me está inspirando.
No me sopla la oreja, no me está pensando, ni creo que me está esperando.
Ni lo vi pero me produjo algo. Ni lo sentí pero quiere que le diga algo.
¿Y ahora? ¿Que podría querer un ente desalmado, incoforme, desordenado?
El solito con la esquizofrenia de un frustrado.
Por lo menos en eso, concordamos en algo.

No me importa que salga o no como una rima,
Ni me interesa que lo lea, me entienda y luego se ría.
Lo dedico a él, al que lee mi electrónica poesía.
Estará leyendo con la mano en la barbilla.
Ahora sabe que hablo de él. Ahora me da una leve sonrisa.
Si, siente un frío que le pasa por la barriga. Se pusieron rojas sus mejillas.

No puedo distinguirle nada más.
Lo veo de lado porque se rehúsas a preguntarme “con las ventanas de su alma”
Es la trillada frase recelosa para pedir un intercambio de miradas.
Ni siquiera habla, no se atreve, solo calla.
Se empieza a morder las pocas uñas que le rozan la cara.
Cierra los ojos como si fuera un espasmo.
No, no estoy bromeando, es a ti, de ti es de quien hablo.

Que pesar que él no pueda captar, o que deduzca y le de igual.
Es más que coincidencia que pienses como quisiera actuar;
es irónico que te sienta y te entienda aunque no estás.
Es estúpido sentir lo que se puede ver, y no tocar.
Es la voluntad que me obliga a hacerme más allá.
Aunque mienta y quiera algo más.
Por tonta o buena, pierdo. Para variar.

culpable de sentir ganancia

Mi distancia aportó más de lo necesario.
El corazón agauntó más de lo esperado.
Notorio, oculto, lejano. Ríe como un malvado.
Endiablada, enmascarada.

Mi alma dejó su ancla atascada.
El alivio asusta. Pesa menos la cruda duda.
Confort, amor. Se desprende. Dolor.
La mala, ensagrentada.

Mi voz siempre lo pidió.
Gritó y suplicó hasta la desesperación.
Nunca entendió. Hulló, se escapó.
Lastimada, herida.

Mi fuerza se recupera de lo quedado en la nada.
Le quebró la que nunca fue traición.
No se lo esperó. Ahora ella le ganó.
Sobreviviente, sonriente.

No se sabe lo que viene

El silencio fue clave en este suceso.
Comenzó a venir anunciando un rito. Duró tanto.
Dolió porque no tenía nombre, era un extraño, un intruso pasajero.
Saqueó lo que pudo y se instaló, se alojó y se quedó.
La bulla estorba porque el silencio reina.

Sin color, sin sabor, indeciso; eso fue lo que más llegó.
Pero sentía que no estaba solo: hablaba, cantaba.
Se puso a conversar con los lamentos que hartaron,
se rió de lo que una vez llenó el corazón.
Se preparó. El silencio se oyó.

Pactó con agua para amplificar su sonido por cientos de lágrimas.
El silencio asfixiaba. Y hablaba y hablaba.
Espiaba a través de los agujeros causados por balas,
y se niega a esfumarse sin una tregua.

Quiere una oferta: quiere que algo se muera.
Hoy su capa ya no es tan gruesa,
aún está pero siento que ya no pesa, no quema.
No se que es pero el lapso aterra.

¿Saldrá disparado con mucha fuerza?
Ya es tiempo: el fin del silencio.
El me dice, yo lo entiendo.
Quizá sea un engaño, pero me arriesgo.

el sabor de lo aparente


Del alcantarillado de mi mente
no dejan de crecer estas locas ideas.
De algo más que un vacío inconsciente
sin creer ser diferente,
como de pobreza, huelen a lodo y miseria.

Uno quisiera estar demente
antes de unirse a lo que bien suene.
Al aroma del metal, a lo inherente.
Prefiero embarrarme a después no pertenecerme,
vivir abajo, a morir lentamente.

El aire sumplantó subsatancias por punzadas
no se puede caminar sin llevar armas.
Fuego, agujas y gente; igual matan.
Ser fértil es lo que llaman tener suerte,
no ser como ellos, es ser fuerte.

Los nacimientos ya no vienen,
todos los días se encarcela una transparencia.
Sin moretones ni rasguños los golpes detienen,
cierran bocas porque les conviene,
aquí no hay espacio para el dolor ni la pasciencia.

Porque cada día cuesta verse,
las lágrimas no quieren salir para no romper.
El que está libre no sabe lo que quiere,
han dañado sus manos y su cara ni se mueve,
los ojos se miran al espejo sin estremecerse.
Teya

¿Quién me preguntará a mi?

La princesita dueña de su propio castillo
Camina, camina y mira bonita como todos la pintan
Ahí viven cientos, miles que la conocen
La ven, la saludan, la quieren.
La admiran, la estiman. Ella es su princesita.

Calladita sonríe cuando lo piden,
Ella es alegría cuando todo obscurece
Pero no ilumina ni el blanco de su moldeada sonrisa
Ella es fría pero al fin y al cabo, alegría.
Es su felicidad, la de ellos que no le preguntan: ¿Cómo estás?

Brinda esa tranquilidad que no es capaz de encontrar
Y le dicen que es una luz pero nada le brilla
se siente una Magdalena y sigue siendo armonía
es más que un ejemplo, es la perfecta mujercita
la utilizan sin ver su mirada perdida: ¿Estás bien princesita?

No necesita nada porque las damitas no gritan
Se comporta porque las niñas la miran:
“Mira, tienes que ser como la linda princesita”
Se esconde porque los grandes la humillan
Llora solita para no educar con melancolías
¿Las damas no lloran verdad princesita?

Sus poses son sus clases de vida
Acompaña, comprende, ayuda y guía.
Sigue viendo la ventana para huir pronto del encierro
Festeja la felicidad ajena porque es parte de su vivir
No es de nadie ni de ella y llora tanto al repetir:
¿Quién me pregunta si soy feliz?

momentos de yo no se

Que mas queda cuando la gente de tanto hablar se lo cree todo.
De tanta palabrería termina por cambiar su rumbo,
su vida, su ideología, sus deseos, sus pensamientos.
¿Cinismo?¿vacíos? yo no se...

Pero si después del cuento
busca nuevas hadas, se transforma en nuevo brujo,
busca, y sigue intentando, y no se sabe que mismo quiere.
¿Dudoso?¿mediocre? yo no se...
Mejor me río.

Porque ante tanta miseria solo sobra ver.
O no, mas bien no ver. Hacerse el ciego, hacerse el gil.
Como que vives en Saturno, o que tienes los pies en la luna.
¿Volada?¿enamorada? yo no se...
Aunque si quisiera saber.

No se si quedarme, no se si escapar, no se.
Talvez se reproduzca el deseo de querer de tanto no saber.
De no saber si peligra mi vida o la de él,
no lo se...

Nuestra ultima fantasía


Acostumbrarse a transformarse en ser viviente,
bajo con cuidado de la luna menguante,
y regreso. Bajamos, y nos separamos.
Me miras extraño porque callo
Fue ese nuestro último abrazo.

La despedida más triste aunque no lloramos,
desafiamos errores. Es un cuento raro.
Mordiendo tus brazos para no romper el lazo.
Unidos sin salir de la cuna,
esa, fue mi última súplica.

Cumplir una condena placentera,
dueños de las palabras que dicen los ojos,
ser feliz. Estar ahí olvidándolo todo.
Parte de una locura, de un sueño corto.
Dos que deliraban con el encuentro,
ahí, te di el último beso.

Ese bosque es nuestro mundo de secretos,
nos enamoramos levemente, sin pensarlo.
Lo caminamos. Amamos con días frustrados.
Inusuales como el negro y el blanco,
combinación perfecta arrancada por mentiras
esta, fue mi última ironía.

Todo está en la mente pero ya se pierde,
te dejo arrastrada por la fuerza blanca.
El lugar quedó solo. Te fuiste sin defenderme.
Sólo yo volví a la realidad,
sobrevivo a lo que jamás pensé que harías.
dejaste que sea nuestra última fantasía.

Teya

Personajes de novela


















Tenemos tanto que decir y no alcanza la vida
hay demasiado por sentir
pero no es suficiente el guión que nos limita,
no es posible vivir en una sola vida.

Precisas de una pieza que se arrancó de ti cuando nacías,
vas buscándola desde que hablas y miras
puede que esté en el cielo o en este infierno,
quizá está vivo o es un ser muerto.

Con cada paso te acercas a lo incierto,
tomas con ingenuidad pedazos del mundo
los tienes hasta que los vas queriendo,
no importan hasta que los pierdes y va doliendo.

Nada tiene sentido sin descubrirlo,
no hay satisfacción sin absurdas moralejas
si no caes y te golpeas
porque da risa, pero somos como en las novelas,
seres fantásticos de a de veras.

Vamos cambiando en cada escena,
se pierde la magnitud de un falso acto
a veces mentimos y usamos engaños raros
en la desesperación no sabemos que ya no pensamos.

Somos buenos y somos malos,
Hay finales felices momentáneos
o los sorpresivos en los que queda el misterio y la duda,
y los segundas partes que se esperan y no llegan nunca.

Te hechiza una bruja o te encierra un mago
unas cantan a la luna aguardando su príncipe amado
y la ficción continúa sin resultados
nos vengamos de unos, nos burlamos de tantos.

Ponemos música intensa de fondo,
despertamos de una pesadilla o somos locos
no hay dobles ni son monstruos,
somos nosotros pero nos faltan otros.

31 de mayo


El olvido es el elixir de poetas y solos,
la razón de la sin razón de un loco enamorado,
la injusta frustración de quien cree amó demasiado.
Lo que causa que cuando llegue la noche, ver la luna duela tanto.
El que delira rostros en el cielo y quiera tocarlo,
que con cerrar los ojos vea al instante su pasado,
y despierta de besos imaginarios con el rostro empapado.
Piensa solo en soñar y vivir durmiendo.

Que cree es el único que oye la poesía y el verso,
ve pasar el mundo como ser inerte y pensador,
confunde caras con la gente que va por ahí y no les importa nada.
Se declara demente por tener solo eso en la mente.
Se consume de la desolación con un poco de licor y una vieja canción. Llora y no para sin creer que de verdad sucedió,
sigue esperando esperanzado un último llamado,
aunque asegura todo ya lo decidió.
El que quiere sonreír sin envidia por dos apasionados,
dice evadir recuerdos pero no deja de frecuentarlos,
desvía conversaciones para protagonizar sus ejemplos,
y ríe retrocediendo a todo lo que dejó grabado.
Que no siente más que está triste y debilitado,
El que aseguró que no hay quién mas lo dio,
y que son suyos los lugares que frecuentó y tiene dibujados.
Es él, el corazón del abandonado.
Él que todo lo absolvería por hacer verdad sus fantasías,
no quiere más que retroceder y remendar los daños,
suplica arrodillado cuando la depresión ha llegado, como hoy en mayo.
Se siente rendido a la moral y es esclavo de lo imposible.
Quién por último recurso dice seguir enamorado,
y mira fotografías y asegura que lo están pensando y recordando,
extraña y no lo deja porque se aferra aunque no haya sido nada,
sigue buscando explicaciones y hace ganar solo a sus acepciones.
Dice un día no creer en el amor y al otro vuelve a intentarlo,
y no está seguro de lo que desea hoy que es mayo,
que sintió hace mucho otra vez el amor estaba empezando.
Se le antoja llamarlo, buscarlo y llorar porque parece todo un extraño.
O aceptar sin miedo a otro desconocido para remediarlo,o seguir así sin dejar de vivir pero tampoco de olvidarlo. Porque sigue loco, aunque él se dice sensible,
el mundo lo ve tonto.

De las dudas


Si miro el espacio lleno de oxígeno, pensaría que el ser está completo.
¿O le falta amor, o necesita veneno?

Si camino tropezando con la coincidencia; entendería que al amor le falta consciencia.
¿O es equivocación dar razón a un músculo llamado corazón?

Si creo en un destino y dejo de probar; caerían los días y las noches vacías.
¿La luna por el sol se dejaría vencida?

Si toco una vida sin contarle de la mía; creerían que así sirvo y se conformarían.
¿O no es necesario sanar heridas sin que te lo pidan?

Si duermo solo por descansar; dudaría de la existencia de los suenos.
¿O ya no se puede soñar con los ojos abiertos?

Si hablo de lo que no es eterno; el mundo se agobiaría por callarme, y talvez matarme.
¿O aún no es permitido dudar de lo que es cierto?

Si mirando, caminando, hablando y soñando, recuerdo. Me impedirían las lágrimas y castigarían la sensibilidad.
¿O aún se sigue pensando que es locura mirar un instante atrás?

Si lloro de nostalgia y alegría; me dirían que estoy consternada, loca o afligida.
¿O no seria solo de felicidad y tristeza aburrida la vida?


Teya

jueves, julio 24, 2008

ya me tiene harta


A punto de dejarlo del otro lado de la calle,
como si nada, como si fuera su casa, como si estuviera acostumbrada,
regresa pero no trae su cara. Se monta en otra cáscara.
Se junta con la letra más perfecta de una tonada romántica,
de quién la escribió no tiene idea a quién le encajó como botón.

Ya no tiene rostro, nombre, nada.
Pero siempre que quiere vuelve, me toca, me aplasta, me amarga.
Hace lo imposible para sacarme una lágrima mientras veo la ventana.
Juro que no lo estaba pensando, al menos no a él, porque lo están reemplazando.
Pero el necio puede más que un nuevo extraño; no es nada raro.

Y hasta eso: me vuelve irónica, histérica, debilitada.
Mis ojos se alteran y empeoran al ver a una pareja que se aman
Porque me da iras llorar por quien está pensando en quién sabe que pendejada más.
Oi la frase: "si crees que voy a suplicar, prefiero mi amarga soledad".
Y heché mi cabeza hacia atrás.

Ahorita que caminaba, me olvidaba.
No me invadía hasta que algo de fondo sonaba:
"no encuentro salida, no quiero que este juego sea mi vida"
Y me siento extraña, y otra vez algo incómodo invade mi casa.
Pero recuerdo que de él no necesito nada,
escribo y se libera mi alma
Yo puedo permitir que se vaya,
porque ya me tiene harta.

jueves, julio 17, 2008

Haz de cuenta


Alguien me está inspirando.
No me sopla la oreja, no me está pensando, ni creo que me está esperando.
Ni lo vi pero me produjo algo. Ni lo sentí pero quiere que le diga algo.
¿Y ahora? ¿Que podría querer un ente desalmado, incoforme, desordenado?
El solito con la esquizofrenia de un frustrado.
Por lo menos en eso, concordamos en algo.

No me importa que salga o no como una rima,
Ni me interesa que lo lea, me entienda y luego se ría.
Lo dedico a él, al que lee mi electrónica poesía.
Estará leyendo con la mano en la barbilla.
Ahora sabe que hablo de él. Ahora me da una leve sonrisa.
Si, siente un frío que le pasa por la barriga. Se pusieron rojas sus mejillas.

No puedo distinguirle nada más.
Lo veo de lado porque se rehúsas a preguntarme “con las ventanas de su alma”
Es la trillada frase recelosa para pedir un intercambio de miradas.
Ni siquiera habla, no se atreve, solo calla.
Se empieza a morder las pocas uñas que le rozan la cara.
Cierra los ojos como si fuera un espasmo.
No, no estoy bromeando, es a ti, de ti es de quien hablo.

Que pesar que él no pueda captar, o que deduzca y le de igual.
Es más que coincidencia que pienses como quisiera actuar;
es irónico que te sienta y te entienda aunque no estás.
Es estúpido sentir lo que se puede ver, y no tocar.
Es la voluntad que me obliga a hacerme más allá.
Aunque mienta y quiera algo más.
Por tonta o buena, pierdo. Para variar.

sábado, junio 21, 2008

culpable de sentir ganancia

Mi distancia aportó más de lo necesario.
El corazón agauntó más de lo esperado.
Notorio, oculto, lejano. Ríe como un malvado.
Endiablada, enmascarada.

Mi alma dejó su ancla atascada.
El alivio asusta. Pesa menos la cruda duda.
Confort, amor. Se desprende. Dolor.
La mala, ensagrentada.

Mi voz siempre lo pidió.
Gritó y suplicó hasta la desesperación.
Nunca entendió. Hulló, se escapó.
Lastimada, herida.

Mi fuerza se recupera de lo quedado en la nada.
Le quebró la que nunca fue traición.
No se lo esperó. Ahora ella le ganó.
Sobreviviente, sonriente.

lunes, abril 28, 2008

No se sabe lo que viene

El silencio fue clave en este suceso.
Comenzó a venir anunciando un rito. Duró tanto.
Dolió porque no tenía nombre, era un extraño, un intruso pasajero.
Saqueó lo que pudo y se instaló, se alojó y se quedó.
La bulla estorba porque el silencio reina.

Sin color, sin sabor, indeciso; eso fue lo que más llegó.
Pero sentía que no estaba solo: hablaba, cantaba.
Se puso a conversar con los lamentos que hartaron,
se rió de lo que una vez llenó el corazón.
Se preparó. El silencio se oyó.

Pactó con agua para amplificar su sonido por cientos de lágrimas.
El silencio asfixiaba. Y hablaba y hablaba.
Espiaba a través de los agujeros causados por balas,
y se niega a esfumarse sin una tregua.

Quiere una oferta: quiere que algo se muera.
Hoy su capa ya no es tan gruesa,
aún está pero siento que ya no pesa, no quema.
No se que es pero el lapso aterra.

¿Saldrá disparado con mucha fuerza?
Ya es tiempo: el fin del silencio.
El me dice, yo lo entiendo.
Quizá sea un engaño, pero me arriesgo.

viernes, marzo 28, 2008

el sabor de lo aparente


Del alcantarillado de mi mente
no dejan de crecer estas locas ideas.
De algo más que un vacío inconsciente
sin creer ser diferente,
como de pobreza, huelen a lodo y miseria.

Uno quisiera estar demente
antes de unirse a lo que bien suene.
Al aroma del metal, a lo inherente.
Prefiero embarrarme a después no pertenecerme,
vivir abajo, a morir lentamente.

El aire sumplantó subsatancias por punzadas
no se puede caminar sin llevar armas.
Fuego, agujas y gente; igual matan.
Ser fértil es lo que llaman tener suerte,
no ser como ellos, es ser fuerte.

Los nacimientos ya no vienen,
todos los días se encarcela una transparencia.
Sin moretones ni rasguños los golpes detienen,
cierran bocas porque les conviene,
aquí no hay espacio para el dolor ni la pasciencia.

Porque cada día cuesta verse,
las lágrimas no quieren salir para no romper.
El que está libre no sabe lo que quiere,
han dañado sus manos y su cara ni se mueve,
los ojos se miran al espejo sin estremecerse.
Teya

lunes, diciembre 10, 2007

¿Quién me preguntará a mi?

La princesita dueña de su propio castillo
Camina, camina y mira bonita como todos la pintan
Ahí viven cientos, miles que la conocen
La ven, la saludan, la quieren.
La admiran, la estiman. Ella es su princesita.

Calladita sonríe cuando lo piden,
Ella es alegría cuando todo obscurece
Pero no ilumina ni el blanco de su moldeada sonrisa
Ella es fría pero al fin y al cabo, alegría.
Es su felicidad, la de ellos que no le preguntan: ¿Cómo estás?

Brinda esa tranquilidad que no es capaz de encontrar
Y le dicen que es una luz pero nada le brilla
se siente una Magdalena y sigue siendo armonía
es más que un ejemplo, es la perfecta mujercita
la utilizan sin ver su mirada perdida: ¿Estás bien princesita?

No necesita nada porque las damitas no gritan
Se comporta porque las niñas la miran:
“Mira, tienes que ser como la linda princesita”
Se esconde porque los grandes la humillan
Llora solita para no educar con melancolías
¿Las damas no lloran verdad princesita?

Sus poses son sus clases de vida
Acompaña, comprende, ayuda y guía.
Sigue viendo la ventana para huir pronto del encierro
Festeja la felicidad ajena porque es parte de su vivir
No es de nadie ni de ella y llora tanto al repetir:
¿Quién me pregunta si soy feliz?

lunes, septiembre 10, 2007

momentos de yo no se

Que mas queda cuando la gente de tanto hablar se lo cree todo.
De tanta palabrería termina por cambiar su rumbo,
su vida, su ideología, sus deseos, sus pensamientos.
¿Cinismo?¿vacíos? yo no se...

Pero si después del cuento
busca nuevas hadas, se transforma en nuevo brujo,
busca, y sigue intentando, y no se sabe que mismo quiere.
¿Dudoso?¿mediocre? yo no se...
Mejor me río.

Porque ante tanta miseria solo sobra ver.
O no, mas bien no ver. Hacerse el ciego, hacerse el gil.
Como que vives en Saturno, o que tienes los pies en la luna.
¿Volada?¿enamorada? yo no se...
Aunque si quisiera saber.

No se si quedarme, no se si escapar, no se.
Talvez se reproduzca el deseo de querer de tanto no saber.
De no saber si peligra mi vida o la de él,
no lo se...

viernes, agosto 24, 2007

Nuestra ultima fantasía


Acostumbrarse a transformarse en ser viviente,
bajo con cuidado de la luna menguante,
y regreso. Bajamos, y nos separamos.
Me miras extraño porque callo
Fue ese nuestro último abrazo.

La despedida más triste aunque no lloramos,
desafiamos errores. Es un cuento raro.
Mordiendo tus brazos para no romper el lazo.
Unidos sin salir de la cuna,
esa, fue mi última súplica.

Cumplir una condena placentera,
dueños de las palabras que dicen los ojos,
ser feliz. Estar ahí olvidándolo todo.
Parte de una locura, de un sueño corto.
Dos que deliraban con el encuentro,
ahí, te di el último beso.

Ese bosque es nuestro mundo de secretos,
nos enamoramos levemente, sin pensarlo.
Lo caminamos. Amamos con días frustrados.
Inusuales como el negro y el blanco,
combinación perfecta arrancada por mentiras
esta, fue mi última ironía.

Todo está en la mente pero ya se pierde,
te dejo arrastrada por la fuerza blanca.
El lugar quedó solo. Te fuiste sin defenderme.
Sólo yo volví a la realidad,
sobrevivo a lo que jamás pensé que harías.
dejaste que sea nuestra última fantasía.

Teya

martes, junio 12, 2007

Personajes de novela


















Tenemos tanto que decir y no alcanza la vida
hay demasiado por sentir
pero no es suficiente el guión que nos limita,
no es posible vivir en una sola vida.

Precisas de una pieza que se arrancó de ti cuando nacías,
vas buscándola desde que hablas y miras
puede que esté en el cielo o en este infierno,
quizá está vivo o es un ser muerto.

Con cada paso te acercas a lo incierto,
tomas con ingenuidad pedazos del mundo
los tienes hasta que los vas queriendo,
no importan hasta que los pierdes y va doliendo.

Nada tiene sentido sin descubrirlo,
no hay satisfacción sin absurdas moralejas
si no caes y te golpeas
porque da risa, pero somos como en las novelas,
seres fantásticos de a de veras.

Vamos cambiando en cada escena,
se pierde la magnitud de un falso acto
a veces mentimos y usamos engaños raros
en la desesperación no sabemos que ya no pensamos.

Somos buenos y somos malos,
Hay finales felices momentáneos
o los sorpresivos en los que queda el misterio y la duda,
y los segundas partes que se esperan y no llegan nunca.

Te hechiza una bruja o te encierra un mago
unas cantan a la luna aguardando su príncipe amado
y la ficción continúa sin resultados
nos vengamos de unos, nos burlamos de tantos.

Ponemos música intensa de fondo,
despertamos de una pesadilla o somos locos
no hay dobles ni son monstruos,
somos nosotros pero nos faltan otros.

viernes, junio 01, 2007

31 de mayo


El olvido es el elixir de poetas y solos,
la razón de la sin razón de un loco enamorado,
la injusta frustración de quien cree amó demasiado.
Lo que causa que cuando llegue la noche, ver la luna duela tanto.
El que delira rostros en el cielo y quiera tocarlo,
que con cerrar los ojos vea al instante su pasado,
y despierta de besos imaginarios con el rostro empapado.
Piensa solo en soñar y vivir durmiendo.

Que cree es el único que oye la poesía y el verso,
ve pasar el mundo como ser inerte y pensador,
confunde caras con la gente que va por ahí y no les importa nada.
Se declara demente por tener solo eso en la mente.
Se consume de la desolación con un poco de licor y una vieja canción. Llora y no para sin creer que de verdad sucedió,
sigue esperando esperanzado un último llamado,
aunque asegura todo ya lo decidió.
El que quiere sonreír sin envidia por dos apasionados,
dice evadir recuerdos pero no deja de frecuentarlos,
desvía conversaciones para protagonizar sus ejemplos,
y ríe retrocediendo a todo lo que dejó grabado.
Que no siente más que está triste y debilitado,
El que aseguró que no hay quién mas lo dio,
y que son suyos los lugares que frecuentó y tiene dibujados.
Es él, el corazón del abandonado.
Él que todo lo absolvería por hacer verdad sus fantasías,
no quiere más que retroceder y remendar los daños,
suplica arrodillado cuando la depresión ha llegado, como hoy en mayo.
Se siente rendido a la moral y es esclavo de lo imposible.
Quién por último recurso dice seguir enamorado,
y mira fotografías y asegura que lo están pensando y recordando,
extraña y no lo deja porque se aferra aunque no haya sido nada,
sigue buscando explicaciones y hace ganar solo a sus acepciones.
Dice un día no creer en el amor y al otro vuelve a intentarlo,
y no está seguro de lo que desea hoy que es mayo,
que sintió hace mucho otra vez el amor estaba empezando.
Se le antoja llamarlo, buscarlo y llorar porque parece todo un extraño.
O aceptar sin miedo a otro desconocido para remediarlo,o seguir así sin dejar de vivir pero tampoco de olvidarlo. Porque sigue loco, aunque él se dice sensible,
el mundo lo ve tonto.

De las dudas


Si miro el espacio lleno de oxígeno, pensaría que el ser está completo.
¿O le falta amor, o necesita veneno?

Si camino tropezando con la coincidencia; entendería que al amor le falta consciencia.
¿O es equivocación dar razón a un músculo llamado corazón?

Si creo en un destino y dejo de probar; caerían los días y las noches vacías.
¿La luna por el sol se dejaría vencida?

Si toco una vida sin contarle de la mía; creerían que así sirvo y se conformarían.
¿O no es necesario sanar heridas sin que te lo pidan?

Si duermo solo por descansar; dudaría de la existencia de los suenos.
¿O ya no se puede soñar con los ojos abiertos?

Si hablo de lo que no es eterno; el mundo se agobiaría por callarme, y talvez matarme.
¿O aún no es permitido dudar de lo que es cierto?

Si mirando, caminando, hablando y soñando, recuerdo. Me impedirían las lágrimas y castigarían la sensibilidad.
¿O aún se sigue pensando que es locura mirar un instante atrás?

Si lloro de nostalgia y alegría; me dirían que estoy consternada, loca o afligida.
¿O no seria solo de felicidad y tristeza aburrida la vida?


Teya